
Tendrás que escoger entre una de las cuatro civilizaciones y luchar codo con codo con tus aliados para poder derrotar a las otras tres y proclamarte el gobernador de las tierras, cosa que conlleva unos cuantos beneficios adicionales.
Desarrolla tu imperio a partir de un pequeño asentamiento y cuando sientas que tienes poder suficiente, asedia a tus enemigos a la vez que buscas apoyos para sobrevivir en tan hostil entorno.